¿Sabías que las personas pertenecientes al espectro autista perciben el entorno de manera diferente a las neurotípicas?
Dentro del espectro, existen variados diagnósticos y clasificaciones en las que englobar a las personas neurodiversas, entre ellos destacan el TDA (asociando o no hiperactividad), el autismo de alto funcionamiento, el asperger, síndromes como el de Rett, Williams o Landau-Keffneer y muchos más. Si bien cada caso es diferente, hay elementos comunes que nos permiten entender cómo perciben en su día a día y por qué reaccionan a ciertos estímulos como lo hacen.
El doctor en optometría Vassilis Kokotas, ha impartido este pasado Diciembre su curso “El Mundo Visual del Trastorno de Espectro Autista” al que hemos asistido para comprender un poco mejor el papel de la visión y cómo los optometristas podemos evaluar y ayudar a mejorar la entrada visual de las personas neurodiversas.
Numerosos estudios han demostrado que algunos de los elementos que interfieren en los procesos visuo-sensoriales, perceptivos y cognitivos pueden aparecer alterados en las personas pertenecientes al espectro autista, generando dificultades para procesar la información a nivel global y limitando su atención a los pequeños detalles del mundo que les rodea, pudiendo llegar a generar distorsiones como la prosopagnosia o la metamorfopsia.
La alteración de dichos elementos, entre los cuales se encuentran la atención, el cierre visual, la constancia de la forma y el figura-fondo, pueden llevarles a desarrollar comportamientos estereotípicos, como pueden ser posturas anómalas, guiños, balanceos, movimientos de manos, andares peculiares, golpes… que les ayudan a expresarse e incrementar la propiocepción y la localización espacial.
Entonces, puesto que una evaluación optométrica puede ser tan útil, ¿cómo podemos facilitarla y buscar soluciones?
En primer lugar hay que generar un ambiente cómodo, realizar la evaluación en una sala con pocos elementos que generen distracción y utilizar herramientas que favorezcan la atención como imágenes grandes, luces brillantes o sonidos. El lenguaje usado no puede llevar a confusión, y debe tratar de hacerse todo de forma rápida y eficaz.
Muchos pacientes, debido a su hiper o hiposensibilidad, no admitirán el uso continuado de lentes, prismas posturales o prismas gemelos que alteren la visión espacial, pero siempre se puede tratar de hacer un uso puntual de los mismos durante las sesiones de terapia, ya que pueden tener repercusión en sus comportamientos estereotípicos y llegar a reducirlos.
Por lo tanto, siempre hay que considerar el hacer evaluaciones o tratamientos dentro del ámbito de la optometría, ya que puede haber opciones que faciliten el día a día de las personas neurodiversas.

