El pasado 17 de Abril se publicó en la revista Journal of Optometry el artículo “Successful persistent strabismic amblyopia treatment using active therapy as an adjuvant to occlusion” por Irene Sánchez, Santiago Martin-González y Juan Antonio Portela-Camino. (1)
En dicho artículo exponen que la mejora de una ambliopía estrábica en casos resistentes al parcheado es significativamente relevante cuando el tratamiento es combinado con oclusión y terapia visual activa.
La ambliopía es una disfunción en el neurodesarrollo del sistema visual con una prevalencia del 5%, aunque muchos estudios lo sitúan entre el 1-3%. Es la causa más común de discapacidad visual unilateral en niños. La ambliopía se manifiesta cuando, durante el desarrollo temprano, existe un desequilibrio o una incompatibilidad entre las imágenes percibidas por cada ojo. Dichas diferencias se dan, generalmente, por la presencia de un estrabismo, anisometropía o por ambos. La ambliopía puede darse igualmente por problemas que bloqueen la visión como las cataratas congénitas. Es un importante problema de salud pública, ya que el déficit visual, si no es tratado, puede mantenerse toda la vida. (2)
Para este estudio se incluyeron 53 pacientes (34 mujeres y 19 hombres de entre 4 y 42 años, de los cuales el 30% estaban diagnosticados con ambliopía estrábica y el 70% con ambliopía combinada (estrábica y anisometrópica). Todos ellos habían recibido tratamiento previo de parcheado entre 32 y 48 semanas y aun así la diferencia de Agudeza Visual entre los dos ojos era mínimo de 2 líneas.
Se definió como ambliopía severa (9% de los pacientes) a las personas que tenían una diferencia de AV mayor de 0.7, como ambliopía moderada (39% de los pacientes) con una diferencia de AV entre 0.30 y 0.7, y ambliopía leve (52% de los pacientes) con una diferencia de AV de menor de entre 0.13 y 0.3.
El 32% de ellos tenían fijación excéntrica y el 68% fijación central. El 15% tenían correspondencia retiniana anímala y el 85% correspondencia retiniana normal.
En la evaluación se tomó la AV con la mejor corrección usando el test de la E de Snellen polarizada. La graduación se hizo mediante autorrefractómetro y retinoscopía bajo cicloplégia según la guía de “Pediatric Eye Disease Investigator Group (PEDIG)”. La fijación excéntrica se registró con el visuscopio. Se realizó Cover test para medir la desviación de lejos y cerca y se comprobó que el fondo de ojo estuviese sano. Para los valores binoculares se realizó el test de Worth, se evaluó la estereopsis con el test de Randot (en casos de bajos resultados, se utilizó el TNO).
El tratamiento que se aplicó a estos pacientes partía de la terapia pasiva, la cual consistía en el porte de la correcta corrección óptica y prismas si fueran necesarios, junto con parcheado del ojo dominante durante las horas pautadas por el criterio PEDIG, las cuales se mantuvieron hasta conseguir una AV de 0.1 LogMAR del ojo vago.
Durante ese tiempo, se combinó el tratamiento con terapia activa.
La primera fase consistía en terapia monocular, para mejorar los casos en los que la AV estaba por debajo de LogMAR 0.1, utilizando los parches de Gabor proporcionados por el software VisionaryTools, durante 30 minutos, 5 días a la semana y entre 2 y 3 meses.
Una vez conseguida esa AV, la segunda fase aborda la terapia de vergencias mediante anaglifos, vectogramas y estereoscopios de la herramienta VisionaryTools. Esta terapia se aplicaba a los pacientes con CSN o CSA leve y el objetivo era obtener correspondencia binocular en ortotropia sin el uso de prismas, los cuales se fueron rebajando progresivamente durante el tratamiento.
La tercera fase, consistía en terapia para la mejora de la estereopsis, y se aplicó a los pacientes que registraban valores de estereopsis por encima de los 100” de arco. El objetivo era mejorar la estereopsis con anaglifos y vectogramas de puntos aleatorios, también pertenecientes a VisionaryTools.
Los resultados del estudio fueron muy relevantes. Se obtuvo mejoría en la AV logMAR de 0.3±0.2 hasta 0.08±0.11. En el test de Worth, pasaron de poder registrar medidas en un solo paciente en las pruebas iniciales a poder registrar medida en 39 pacientes al final del tratamiento, a pesar de existir desviación ocular. Muchos de ellos consiguieron fijación central y mejoraron en valores de fusión y estereopsis.
Pasados 6 meses, se realizaron pruebas de nuevo y se comprobó que los pacientes seguían estables o incluso había mejorado.
Las conclusiones que se pueden sacar de este estudio son que la terapia visual activa es un tratamiento eficaz y totalmente compatible con el parcheado, acelera la recuperación de Agudeza Visual del ojo vago y permite conseguir valores binocularidad (visión simultánea, fusión y estereopsis) de manera más efectiva.

